Trastorno límite de la personalidad

trastornolimite.com
Trastorno límite de la personalidad

Noticias sobre el trastorno límite de la personalidad

El hospital de La Vila estudia cómo evitar el TLP en la niñez

Hospital de la Vila

 

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) o Borderline es una enfermedad grave que afecta a casi un 2% de la población. Se caracteriza por la inestabilidad en las relaciones interpersonales, en el afecto y la autoimagen, así como un escaso control de los impulsos por parte de quienes la padecen. Es una enfermedad que se manifiesta de adulto y se convierte en uno de los trastornos que demanda más atención en los servicios de salud mental y urgencias.

Con el objetivo de detectar y tratar lo antes posible este transtorno, incluso evitar su aparición, el Departamento de Salud Mental del Hospital de la Marina Baixa inició en 2011 un estudio cuyas conclusiones da ahora a conocer.

Para ello, evaluó a 57 pacientes diagnosticados de TLP y los comparó con 57 personas de la misma edad y sexo sin ningún diagnóstico psiquiátrico.

Gracias a ello detectaron que el 29,8% de los pacientes diagnosticados había padecido en la infancia un Trastorno por déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Esta enfermedad (que sólo se trata y diagnostica en adultos desde hace 40 años, pues antes solo se medicaba en la infancia) comparte síntomas con el otro transtorno, como son la impulsividad, la inestabilidad relacional, la baja tolerancia a la frustración o la búsqueda de emociones. Por ello, pensaron que podría considerarse como factor de riesgo con el paso del tiempo.

Tras analizar los resultados, concluyeron que la presencia de un TDAH en la niñez multiplica por 16,39 el riesgo de padecer Trastorno Límite de Personalidad en la edad adulta. También comprobaron que otro factor de riesgo, que multiplica por 20,73 las posibilidades de padecerla, es haber padecido malos tratos.

Desde esa base, el departamento pretende aportar un tratamiento individualizado tanto psicológica como farmacológicamente a pacientes con estas patologías y ofrecer un programa de tratamiento específico para estos pacientes concretos en los que se unen ambos diagnósticos.

Según explica la psicóloga clínica, Antonia Rico, están intentando «trabajar con los niños con diagnóstico de TDAH para evitar que desarrollen conductas propias del TLP». Añade que «para el TDAH hay tratamiento farmacológico y psicológico, para el TLP, el tratamiento farmacológico es más bien sintomático, pero al haber sintomatología común, el tratamiento farmacológico del TDAH podría tener efecto sobre la sintomatología TLP. Es decir, que en pacientes en los que solo se está tratando el Transtorno Límite de Personalidad, si analizamos también la existencia del otro, podemos dar un tratamiento más adecuado y completo a nivel farmacológico». Además, a nivel psicológico, apunta que «hay tratamientos estructurados para ambos que han demostrado su eficacia».

X congreso nacional de trastorno de la personalidad

Congreso sobre trastornos de la personalidad

Del 23 al 25 de abril, con el lema "Adaptándonos a los cambios: ¿distintos pacientes? ¿distintos tratamientos?" se celebrará en Barcelona el X congreso nacional de trastorno de la personalidad, organizado por el Hospital Sant Pau y la Sociedad Española para el Estudio de los Trastornos de la Personalidad.

El objetivo del mismo es poder profundizar en todas estas novedades para integrarlas en la práctica clínica. Asistirán expertos nacionales e internacionales de primer nivel, con ponencias y los talleres prácticos Introducción a la Radically Open-Dialectical Behaviour Therapy (RO-DBT), Intervención y manejo práctico del trauma en pacientes con TLP y Trastorno por estrés Postraumático, Taller de aplicación práctica de la Terapia de Esquemas para pacientes con (TP), Manejo de la Disociación en diferentes TP desde la práctica clínica y Autocompasión en Mindfulness.

Desde trastornolimite.com apoyamos este tipo de congresos, donde los profesionales adquieren y comparten conocimientos sobre los trastornos de la personalidad en general, y el trastorno límite de la personalidad (TLP) en particular.

Para más información, puedes dirigirte a la página del congreso http://www.geyseco.es/cntp2014.

Self Cutting Sindrome

Autolesion en el trastorno limite de la personalidad

Maybel Caren, de 14 años de edad, empezó a rayarse y a cortarse la piel con la punta de un compás, con la navaja, con el cuchillo y con una cuchilla. Su problema se volvía cada vez más grave porque sus extremidades parecían un mapa geográfico de muy mal gusto.

Luego de que se rayaba mantenía ocultas sus horribles lesiones en los brazos, antebrazos, abdomen, muslos y piernas

El rayarse aliviaba momentáneamente su ansiedad, luego tenía sentimientos de arrepentimiento, remordimiento, compunción, desasosiego, tristeza y depresión.

La autoagresión o autolesión es un fenómeno cada vez más frecuente entre jóvenes y adolescentes. Presenta varias modalidades, como cortarse, quemarse con un cigarrillo, impedir la cicatrización de heridas o golpearse.

La forma más común de autoagresión es el "cutting", práctica difundida de una manera mediática y novelera entre los jóvenes que llegan a colgar videos en las redes sociales sobre este tipo de autolesión con rasgos psicopatológicos y de Enfermedad Mental.

Esta actitud psicopatológica es también conocida como Síndrome de Automutilación (SAM) o automutilaciones impulsivas, se produce en los momentos en que el individuo experimenta elevados niveles de angustia, ansiedad o dificultad para resolver o enfrentar sus problemas. Este comportamiento, puede llegar a cronificarse, en forma de práctica secreta y raramente tiene como objeto el suicidio.

Este trastorno suele presentarse junto a una grave patología mental. Se observa con más frecuencia en pacientes con un trastorno límite de la personalidad, en un 70-80% de los casos.

La autolesión, cutting o SAM suelen estar relacionados con experiencias traumáticas acontecidas en la infancia o durante las crisis de identidad en la adolescencia.

Pueden compartir con altos niveles de irritabilidad, inestabilidad emocional y pobre control de los impulsos. Se acompañan de un alto grado de ansiedad y manifestaciones frecuentes de ira, agitación y agresividad. Estos pacientes suelen tener baja tolerancia a la frustración, dificultades en el control de impulsos, pésimas relaciones familiares y sociales, así como baja autoestima.

Presentan pocas habilidades sociales, y como tiene deteriorado su autoconcepto, requieren constantemente de la aprobación y muestras de afecto de su entorno, lo cual demuestra una inmadurez psico-emocional.


El Cutting es el acto de cortarse las muñecas con objetos afilados hasta producirse heridas superficiales; en un principio los cortes son muy pequeños, pero gradualmente se van realizando con mayor frecuencia e intensidad ante cualquier situación estresante.

La percepción del acto de automutilación por parte de los pacientes "cortadores compulsivos" son descritos como actos anhedónicos (sin placer ni dolor), pero describen el acto como una forma de cortar con el sufrimiento y el dolor psíquico.

El tratamiento se fundamenta en enseñar al paciente a identificar le problema, los desencadenantes y aprender el manejo de las emociones.

Otro punto importante del tratamiento será el reaprender a controlar la agresividad y manejo de las reacciones de hostilidad y displacer.

Es fundamental reforzar el auto concepto y enseñarles a aceptar su propia identidad. Igualmente en ocasiones habrá que intervenir sobre el núcleo familiar si es una fuente de conflicto y de ansiedad para el joven.

La automutilación es un trastorno grave del control de los impulsos que a menudo se asocia con otros trastornos psiquiátricos, por ejemplo:

Trastorno límite de la personalidad (abreviado TLP) o borderline, depresión, abuso de sustancias, trastornos alimenticios, psicosis, trastorno de personalidad antisocial, trastornos de stress postraumático, siringomielia (trastorno que causa la formación de quistes en la columna vertebral), sindrome de Guilles de la Tourette, autismo y el síndrome de Lesch Nyhan.

Los síntomas de la automutilación varían. Los síntomas más comunes son: Cortarse la piel con objetos afilados (lo más común), escarbarse o quemarse la piel, rascarse o autogolpearse, picarse con agujas, golpearse la cabeza, presionarse los ojos, morderse el dedo, los labios o el brazo, estirar del pelo, picarse la piel.

El tratamiento suele ser médico y psicológico, e incluye la administración de medicamentos antidepresivos, antipsicóticos, reguladores del estado de ánimo, anticonvulsivos.

Lo mejor que podemos hacer frente a este grave problema es buscar ayuda profesional tan pronto como sea posible cuando haya depresión, trauma, problemas emocionales u otros trastornos que puedan llevar a la automutilación.

Autor: Dr. Guillermo Bastidas Tello, El Heraldo Digital.

Utilizamos cookies