20 Septiembre 2009
Neo
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¿Mantienes una relación con una persona con trastorno límite de la personalidad?
- ¿Ocultas lo que realmente piensas o sientes porque tienes miedo de la reacción de esa persona?
- ¿Crees que no merece que valga la pena la horrible pelea o los sentimientos heridos que seguramente vengan después?.
- Sientes como si caminaras sobre cáscaras de huevo la mayor parte del tiempo y que no importa lo que hagas o digas, porque le dará la vuelta y lo usará en tu contra.
- Eres culpado y criticado por todo lo que va mal en la relación, incluso cuando esto no tiene un sentido lógico.
- Eres el foco de intensas, incluso violentas, iras que no tienen sentido, alternando con periodos en los que esa persona actúa de manera perfectamente normal e incluso cariñosa.
- Sientes que eres manipulado, controlado o incluso engañado algunas veces.
- Sientes que esa persona (que te importa) te idolatra o te desprecia, sin puntos intermedios. Deseas que actuase como solía, cuando parecía quererte y pensar que eras perfecto y todo era maravilloso.
- Sientes que la otra persona es como el “Doctor Jeckyl y Mister Hyde“, un momento una persona cariñosa que se preocupa; otro momento alguien que parece tan villano que apenas puedes reconocerlo. Te preguntas cuál de los dos es el de “verdad”. Esperas que sea una fase pasajera – pero no lo es.
- Sientes que estás en una montaña rusa emocional con subidas muy altas (cosas increíbles y fantásticas) y bajadas muy profundas (sentimientos de desesperación. Depresión, dolor por la relación que creías que tenías)
- Tienes miedo de pedir porque te han dicho que exiges demasiado o que algo malo pasa contigo. Te han dicho que tus necesidades están mal o no son importantes.
- Te preguntas si estás perdiendo la perspectiva de la realidad porque la otra persona siempre te está despreciando o negando tu punto de vista. Además, la otra persona a menudo actúa correctamente delante de otra gente, así que nadie te cree cuando explicas lo que está ocurriendo.
- Sientes que hagas lo que hagas no está bien, y cuando te las arreglas para hacer lo que la otra persona quiere, de repente cambian sus expectativas. Las reglas no paran de cambiar y no importa lo que hagas , nunca puedes ganar. Te sientes sin ayuda y atrapado.
- Eres acusado de hacer cosas que nunca hiciste y de decir cosas que nunca dijiste. Te sientes incomprendido una gran parte del tiempo, y cuando te intentas explicar, esa persona no te cree.
- Eres constantemente humillado, pero cuando intentas dejar la relación la otra persona intenta evitar que te vayas de multitud de maneras – cualquier cosa desde declaraciones de amor y promesas de cambio hasta amenazas directas o indirectas como “nunca mas volverás a ver a los niños “ o “ nadie excepto yo te querrá jamás “.
- Te es muy difícil planear algo ( reuniones sociales...) por culpa del estado de ánimo de la otra persona, su impulsividad o impredectibilidad. A veces incluso pones excusas ante los demás por su conducta – o intentas convencerte a ti mismo de que ese es el comportamiento normal.
- Lees la lista anterior y piensas “ Dios mío, no tenía ni idea de que a otra gente le ocurriese lo mismo”.
Pues hay un nombre para esto: Trastorno Límite de la Personalidad.
*Traducido del libro: STOP WALKING ON EGGSHELLS. WHEN SOMEONE YOU CARE ABOUT HAS BORDERLINE PERSONALITY DISORDER.